Villaverde, Cirilo

« Volver al índice autores y títulos

Cirilo Villaverde (Ingenio Santiago, Pinar del Río, 28-10-1812-Nueva York, 23-10-1894). Cursó las primeras letras en San Diego Núñez, pueblo cercano al lugar de su nacimiento. En 1823 pasó a La Habana, donde cursó la primera enseñanza en la escuela de Antonio Vázquez y latín en el colegio del padre Morales, en el que inició su amistad con José Victoriano Betancourt. Estudió filosofía en el Seminario de San Carlos y dibujo en la Academia San Alejandro. En 1834 recibió el título de Bachiller en Leyes. Trabajó en los bufetes de Córdoba y de Santiago Bombalier, pero pronto abandonó estas labores para dedicarse al magisterio y la literatura. Fue maestro en el Colegio Real Cubano y en el de Buenavista, ambos de La Habana, así como en La Empresa, de Matanzas. Comenzó a publicar en la Miscelánea de útil y agradable recreo, en la que aparecieron sus novelas «El ave muerta», «La peña blanca», «El perjurio» y «La cueva de Taganana». Asistió a las tertulias literarias de Domingo del Monte y continuó publicando sus narraciones y trabajos críticos en diferentes publicaciones periódicas, como Recreo de las Damas, Aguinaldo Habanero, La Cartera Cubana, Flores del Siglo, La Siempreviva, El Álbum, La Aurora, El Artista, Revista de La Habana. Formó parte de la redacción del Faro Industrial de La Habana, en el que publicó los cuentos «El ciego y su perro» (1842) y «Generosidad fraternal» (1846). Desde ese año se hizo sospechoso al gobierno español por sus ideas separatistas. Por su participación en la conspiración de Trinidad y Cienfuegos fue detenido en 1848 y condenado a presidio. Al año siguiente pudo escapar y trasladarse a Nueva York, donde trabajó como secretario de Narciso López hasta la muerte de éste. En dicha ciudad fue colaborador y más tarde director del periódico separatista La Verdad. En Nueva Orleans publicó El Independiente. En 1854 pasó a Filadelfia. Allí se dedicó a la enseñanza del español y contrajo matrimonio con la activa conspiradora Emilia Casanova, en 1855, A fines de ese año se trasladó a Nueva York, donde trabajó como profesor de español en el colegio de M. Peugne. Más tarde se dedicó a la enseñanza privada. En 1858, al amparo de una amnistía concedida por el gobierno español, viajó a La Habana. Dirigió la Imprenta La Antilla, fue codirector y redactor del periódico literario La Habana, (1858-1860) y colaboró en Cuba Literaria. Apadrinó la publicación de los Artículos, de Anselmo Suárez y Romero. Regresó a Nueva York en 1860. Trabajó como redactor en La América (1861-1862) y en el Frank Leslie’s Magazine. En 1864 abrió, con la colaboración de su esposa, un colegio en Weehawken. Al año siguiente formó parte de la Sociedad Republicana de Cuba y Puerto Rico, en cuyas Publicaciones colaboró. Dirigió La Ilustración Americana (1865-1869). Al estallar la Guerra de Independencia en 1868, se sumó a la junta revolucionaria establecida en Nueva York. Dirigió El Espejo desde 1874 y colaboró en La Familia, El Avisador Hispanoamericano, El Fígaro y Revista Cubana. Hizo breves viajes a Cuba en 1888 y 1894. Escribió la «Advertencia» y las «Notas» al folleto de Saco, Cuestión de Cuba, y prologó la Colección de artículos satíricos y de costumbres, de José María de Cárdenas. Tradujo al español Autobiografía de David Cooperfield (La Habana, 1857), de Charles Dickens; El tamborcito; o, Amor filial. Libro de lectura para niños (La Habana, Imprenta Soler, [1857?]; la novela La hija del avaro (La Habana, 1859); Historia del primer año de la Guerra del Sur (Nueva York, Imprenta de L. Hauser, 1863), de Eduardo A. Pollard, y María Antonieta y su hijo (Nueva York, D. Appleton, 1878), novela histórica de Luisa Muhlbach, seudónimo de Clara Mundt. Se dice que también tradujo Los miserables, de Víctor Hugo, y que cultivó la poesía. Ha sido traducido al ruso, inglés, francés y alemán. Su novela Cecilia Valdés ha sido llevada al cine y sirvió de base a la zarzuela del mismo nombre, de Gonzalo Roig. Usó los seudónimos El ambulante del Oeste, Un contemporáneo, Simón Judas de la Paz, Sansueñas. También firmó trabajos con la inicial de su apellido.

Diccionario de la literatura Cubana

« Volver al índice