Amor, ingenio y mujer

Ficha bibliográfica

Serie: Teatro 178
ISBN ebook: 9788498971149
ISBN papel: 9788498160734
Páginas: 128
Portada: Diseño de escenario. Portugal. Met Museum
Editor: Vern G. Williamson
Category:Teatro
Author:Antonio Mira de Amescua
Categoría: Cultos modernos Etiquetas: España, Siglo XVII

Descripción

Amor, ingenio y mujer. Antonio Mira de Amescua

 

Fragmento de la obra

Jornada primera

(Salen el Rey, Pompeyo el mayordomo, y criados.)

Pompeyo: Solo a vuestra majestad
se aguarda.

Rey: Pues, ¿ya ha llegado
el cardenal?

Pompeyo: Ya ha dejado,
con su rara autoridad,
muda la Envidia. A su ejemplo,
los grandes del reino todos
hacen por diversos modos
esfera del Sol el templo.
Y en Sicilia, que está ufana
con Carlos, a ver juralle,
cabe un Sol en cada calle
y un cielo en cada ventana,
por donde las damas bellas
ostentando su alegría,
se muestran, cual a porfía,
en la noche las estrellas.

Rey: ¿Viene el Príncipe?

Pompeyo: Ya acaba
de vestirse.

Criado I: Incomparable
es su hermosura.

Pompeyo: Admirable
su belleza.

Criado II: No imitaba
la regia severidad
Augusto con tal valor.

Pompeyo: Él es natural señor
del reino y la voluntad.

(Sale el príncipe, que es la Infanta Matilde, bien aderezado, con capa y gorra.)

Infanta: El perdón de haber tardado
me dé vuestra majestad.

Rey: Merécelo tu humildad.
Si en algo hubieras errado,
tiempo hay bastante; y primero
a solas te quiero hablar.

Infanta: Haced luego despejar
la sala; obediente espero.

(Vanse los criados.)

Rey: Ya tendrá clara noticia
de aquella ley tan tirana
que tuvo en Roma principio,
dándole por nombre salia.
Ley que a las hembras prohibe
heredar, y que se guarda
con inviolable costumbre
en Sicilia como en Francia.
¡Dura ley! ¡Pluguiera al cielo
que de sus duras palabras
salieran llamas veloces
que a su inventor abrasaran!
Pues no desmerecen, no,
las valerosas hazañas
de las mujeres famosas
que las historias alaban.
El bárbaro no advertía
que varias historias hablan
de mujeres valerosas
por las letras y las armas,
para no agraviar así
cuántas en valor igualan
a las pasadas ilustres
mujeres. Si fue venganza,
bien lo ha mostrado su efecto,
que tanto su ser agravia.