Belarmino y Apolonio

3.00

Book Information

Serie:Narrativa 166
ISBN ebook:9788498162707
ISBN papel:9788498162714
Páginas:196
Portada:Gregorio Prieto: Retrato de Ramón Pérez de Ayala
Edición anotada:Autores varios
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Descripción

Con Belarmino y Apolonio (1921) empieza el segundo periodo estilístico de Ramón Pérez de Ayala. En esta etapa abandona el realismo en favor del simbolismo caricaturesco y el lenguaje se recarga con componentes ideológicos propios del ensayo. Belarmino y Apolonio analiza el tema de la duda trascendental en un alma profundamente religiosa.
A través de esta obra Ramón Pérez de Ayala nos ofrece la doble perspectiva: filosófica (la de Belarmino) y poética (la de Apolonio) de la vida. La acción de la novela avanza entre digresiones sobre lo dionisíaco y lo apolíneo con enorme valor simbólico.

 

Fragmento de la obra

Don Amaranto de Fraile, a quien conocí hace muchos años en una casa de huéspedes, era, sin duda, un hombre fuera de lo común, no menos por la traza corporal cuanto por su inteligencia, carácter y costumbres. Algún día quizá se me ocurra referir por lo menudo lo que hube de averiguar de su vida, y sobre todo recoger por curiosidad sus doctrinas, opiniones, aforismos y paradojas; de donde pudiera resultar un libro que si no emula las «Memorabilia» en que Jenofonte dejó reverente y filial recuerdo de su maestro Sócrates, será de seguro porque ando yo tan lejos de Jenofonte como don Amaranto se aproximaba, tal cual vez, a Sócrates: un Sócrates de tres pesetas, con principio. Pero todo esto no conviene ahora a mi propósito.
Cuando yo le conocí pasaba ya de los sesenta este varón extraordinario.
Había vivido veinte años en la misma casa de huéspedes, aquella en donde yo di con él, y otros veinticinco en otras muchas casas de huéspedes. Es decir, que se había pasado la vida en casas de huéspedes. La tal casa, en donde al Destino plugo juntarnos pasajeramente, era repugnante de todo punto. Pasé allí solo dos meses, y eso porque la simpatía y deleitoso magisterio de don Amaranto me persuadieron a dilatar mi estada.