Calila e Dimna

ISBN NFT: 9788411268561
ISBN CM: 9788499530222
ISBN tapa dura: 9788411267458
ISBN rústica: 9788496428645

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Descripción

Calila e Dimna es probablemente uno de los textos literarios más antiguos de la narrativa universal. Su fuente más remota conocida hasta la fecha es el Panchatantra hindú, aparecido hacia el año 300. En el 540 fue traducido al pahlavi o persa literario, y poco después al sirio. El iraní Ibn Al-Muqaffa lo tradujo al árabe (Kalila wa-Dimna) en el siglo XIII, y fue este el texto que por encargo de Alfonso X fue traducido al romance de la Castilla de su tiempo.
Las fábulas del Calila e Dimna destacan por su enorme plasticidad narrativa, la ironía y el juego con el tiempo, el lenguaje y la moral. Calila y Dimna, los personajes que dan título a la obra, son dos zorros que protagonizan gran parte de las historias contenidas en el libro. La obra está constituida por una serie de cuentos educativos -o exempla– escritos a la manera de fábulas que conforman una estructura muy repetida en la narrativa medieval, parecida a la del posterior Libro de Patronio o Conde Lucanor, escrito por el infante don Juan Manuel. Se trata, por tanto, de lo que se conoce como un «manual para la educación de príncipes». La finalidad de la obra es la de instruir al lector sobre cómo comportarse en la vida privada y en la vida pública, otorgando especial relevancia a la relación con los otros.

Edición establecida y prologada por Antonio García de Solalinde.

 

Fragmento de la obra

Introducción de Abdalla Ben Almocafa

Los filósofos entendidos de cualquier ley y de cualquier lengua siempre pugnaron y se trabajaron de buscar el saber, y de representar y ordenar la filosofía; y eran tenidos de hacer esto. Y acordaron y disputaron sobre ello unos con otros, y amábanlo más que todas las otras cosas de que los hombres trabajan, y placíales más de aquello que de ninguna juglería ni de otro placer; ca tenían que no era ninguna cosa de las que ellos se trabajaban, de mejor premia ni de mejor galardón que aquello de que las sus ánimas trabajaban y enseñaban. Y pusieron ejemplos y semejanzas en la arte que alcanzaron y llegaron por alongamiento de nuestras vidas y por largos pensamientos y por largo estudio; y demandaron cosas para sacar de aquí lo que quisieron con palabras apuestas y con razones sanas y firmes; y pusieron y compararon los más destos ejemplos a las bestias salvajes y a las aves.
Y ayuntáronseles para esto tres cosas buenas: la primera, que los fallaran usados en razonar, y trobáronlos, según lo que se usaban, para decir encubiertamente lo que querían, y por afirmar buenas razones; y la segunda es, que lo fallaron por buena manera con los entendidos por que les crezca el sabor en aquello que les mostraron de la filosofía cuando en ella pensaban y conocían su entender; la tercera es, que los fallaron por juglaría a los discípulos y a los niños. Y por esto lo amaron y lo tuvieron por extraña cosa, y quisieron estudiar en ello y saberlo; que cuando el mozo hubiere edad: y su entendimiento cumplido, y pensare en lo que dello hubiere decorado en los días que en ello estudió, y amare lo que ende ha notado en su corazón, sabrá ende que habrá alcanzado cosa que es más provechosa que los tesoros del haber y sería atal como el hombre que llega a edad y falla que su padre le ha dejado gran tesoro de oro y de plata y de piedras preciosas, por donde le excusaría de demandar ayuda en vida.
Pues el que este libro leyere sepa la manera en que fue compuesto, y cual fue la intención de los filósofos y de los entendidos en sus ejemplos de las cosas que son ahí dichas. Ca aquel que esto no supiere no sabrá que será su fin en este libro. Y sepas que la primera cosa que conviene al que este libro leyere, es que se quiera guiar por sus antecesores que son los filósofos y los sabios, y que lo lea, y que lo entienda bien, y que no sea su intento de leerlo hasta el cabo sin saber lo que ende leyere. Ca aquel que la su intención será de leerlo hasta en cabo, y no lo entendiere ni obrare por él, no hará pro el leer, ni habrá dél cosa de que se pueda ayudar.
Y aquel que se trabajare de demandar el saber perfectamente, leyendo, los libros estudiosamente si no se trabajase en hacer derecho, y seguir la verdad, no habrá dél fruto que cogiere si no el trabajo y el lacerio.