Contigo pan y cebolla

3.00

Ficha bibliográfica

Serie:Teatro 154
ISBN ebook:9788499530161
ISBN papel:9788499530178
Páginas:110
Editor:José María Roa Bárcena
Prólogo de:Mariano José de Larra
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Descripción

Contigo pan y cebolla, estrenada en 1833 en México, es una obra de José Gorostiza escrita en prosa con un mensaje moralizante, pero lleno de gracia y humor. En las obras de Gorostiza se advierte la transición entre neoclasicismo y romanticismo, además fue un renovador del arte escénico.

La presente edición incluye textos de presentación de José María Roa Bárcena y Mariano José de Larra.

 

Fragmento de la obra

Acto primero

La escena pasa en Madrid; los tres primeros actos en una sala bien amueblada, aunque algo a la antigua, de la casa que habita don Pedro, y el último acto en un cuarto muy miserable y en donde habrá solo una mala cama, dos o tres sillas de paja vieja, un brasero de hierro etc.

Escena I

Doña Matilde y Bruno

Doña Matilde: ¡Bruno!

Bruno: Jesús, señorita, ¿ya se levantó usted?

Doña Matilde: Sí, no he podido cerrar los ojos en toda la noche.

Bruno: Ya se habrá usted estado leyendo hasta las tres o las cuatro, según costumbre…

Doña Matilde: No es eso…

Bruno: Se le habrá arrebatado el calor a la cabeza…

Doña Matilde: Repito que…

Bruno: Y con los cascos calientes ya no se duerme por más vueltas que uno dé en la cama.

Doña Matilde: Pero hombre, que estás ahí charlando sin saber…

Bruno: ¿Conque no sé lo que me digo? Y en topando cualquiera de ustedes con un libraco de historia o sucedido, de ésos que tienen el forro colorado, ya no ha de saber dejarlo de la mano hasta apurar si don Fulano, el de los ojos dormidos y pelo crespo, es hijo o no de su padre, y si se casa o no se casa con la joven boquirrubia que se muere por sus pedazos, y que es cuando menos sobrina del Papamoscas de Burgos: todo mentiras.

Doña Matilde: ¿Acabaste?

Bruno: No señora, porque es muy malo, muy malo leer en la cama…

Doña Matilde: ¡Aprieta! ¿Y no ha venido nadie?

Bruno: Nadie … ah, sí, vino el aguador con su esportilla y su…

Doña Matilde: ¿Qué tengo yo que ver con el aguador ni con su esportilla?

Bruno: ¿Esperaba usted acaso otra visita a las siete de la mañana?

Doña Matilde: No… Sí… ¡Válgame Dios, qué desgraciada soy! (Sentándose.)