Contra el anexionismo

Ficha bibliográfica

Serie:Pensamiento 86
ISBN ebook:9788498970289
ISBN papel:9788498168396
Páginas:64
Portada:Marines americanos en la Base naval de Guantánamo
Notas de:José Antonio Saco y Fernado Ortiz
Category:Pensamiento
Author:José Antonio Saco
Categoría: Diáspora africana Etiquetas: Cuba, Estados Unidos, Latinoamérica, Siglo XIX

Descripción

En Contra el anexionismo José Antonio Saco analiza la historia de los movimientos políticos que pretendían la anexión de Cuba a los Estados Unidos durante el siglo XIX.

 

Fragmento de la obra

En 1837 quedó Cuba enteramente esclavizada. Ni las cortes ni el gobierno, que la despojaron de todos sus derechos, cumplieron la promesa de darle instituciones especiales. Pasaba un año tras otro, y ella sufría en silencio todos los males del despotismo. Buscábales un remedio; pero al mismo tiempo conocía que sus propias fuerzas no eran bastantes para conseguirlo. Aumentaba su dolor el ejemplo de su metrópoli, que ya empezaba a gozar de alguna libertad; y este contraste, tan injusto como humillante, avivaba en Cuba los deseos de mejorar de condición. Por otra parte, en la vecindad de aquella antilla existe un pueblo que presenta un espectáculo seductor. Su inmensa libertad, y su extraordinario y rápido engrandecimiento son estímulos muy difíciles de resistir; y para completar la seducción de los cubanos, la esclavitud de la raza negra fue sancionada en las instituciones de los Estados Unidos, viniendo de esta manera a identificarse en punto tan vital para Cuba los intereses de sus hijos con los de aquella república.
La idea de la anexión fue laborando en silencio; pero en 1846 todavía no era más que un simple y vago deseo que nadie intentaba realizar. La injusta guerra que la Confederación Norteamericana declaró a México en aquel año, y el triste desenlace que tuvo para esta república, pues que perdió una porción considerable de su territorio, transformaron de pronto la opinión de muchos cubanos. Los que anhelaban por la anexión creyeron, que así como los Estados Unidos habían triunfado en México, con la misma facilidad se apoderarían de nuestra Antilla; y enarbolando públicamente su nueva bandera, apareció en Cuba desde 1847 un partido numeroso, que pasando de las ideas a los hechos, trató de ejecutar sus proyectos valiéndose de las armas.