Don Quijote. El curioso impertinente

1.00

Ficha bibliográfica

Serie:Narrativa 67
ISBN ebook:9788498974331
ISBN papel:9788498163834
Páginas:50
Portada:John Hamilton Mortimer: Don Quijote en las montañas
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Descripción

Considerada una novela (en este caso una novela breve o un relato largo dentro de otra novela —Don Quijote de la Mancha—), Miguel de Cervantes aplica en El curioso impertinente su prosa barroca pero clara y llena de accidentes para contar la obsesión de Anselmo en probar que su esposa Camila le es fiel. La trama comienza in medias res, puesto que antes de que Anselmo, Camila y Lotario llegaran a ser «dos caballeros ricos y principales» y «una doncella principal y hermosa» han ocurrido muchos acontecimientos que no se narran. Como en los mejores cuentos, este inicio delata el interés por cautivar al lector.

 

Fragmento de la obra

En Florencia, ciudad rica y famosa de Italia, en la provincia que llaman Toscana, vivían Anselmo y Lotario, dos caballeros ricos y principales, y tan amigos que, por excelencia y antonomasia, de todos los que los conocían los dos amigos eran llamados. Eran solteros, mozos de una misma edad y de unas mismas costumbres; todo lo cual era bastante causa a que los dos con recíproca amistad se correspondiesen. Bien es verdad que el Anselmo era algo más inclinado a los pasatiempos amorosos que el Lotario, al cual llevaban tras sí los de la caza; pero, cuando se ofrecía, dejaba Anselmo de acudir a sus gustos por seguir los de Lotario, y Lotario dejaba los suyos por acudir a los de Anselmo; y, de esta manera, andaban tan a una sus voluntades, que no había concertado reloj que así lo anduviese.
Andaba Anselmo perdido de amores de una doncella principal y hermosa de la misma ciudad, hija de tan buenos padres y tan buena ella por sí, que se determinó, con el parecer de su amigo Lotario, sin el cual ninguna cosa hacía, de pedirla por esposa a sus padres, y así lo puso en ejecución; y el que llevó la embajada fue Lotario, y el que concluyó el negocio tan a gusto de su amigo, que en breve tiempo se vio puesto en la posesión que deseaba, y Camila tan contenta de haber alcanzado a Anselmo por esposo, que no cesaba de dar gracias al cielo, y a Lotario, por cuyo medio tanto bien le había venido.