El arte de conspirar

Ficha bibliográfica

Serie: Teatro 162
ISBN ebook: 9788498970470
ISBN papel: 9788496428041
Páginas: 162
Portada: Martinus Rørbye: Vista desde la Ciudadela Ramparts en Copenhagen
Category:Teatro
Author:Mariano José de Larra
Categoría: Cultos modernos Etiquetas: Dinamarca, España, Siglo XIX

Descripción

El arte de conspirar. Mariano José de Larra

 

Fragmento de la obra

Acto I
Comedia en cinco actos y en prosa

La escena se supone pasar en Copenhague en enero de 1772
Salón del palacio del rey Cristiano. A la izquierda la habitación del rey. A la derecha la de Estruansé

Escena I

Koller, sentado a la derecha; al mismo lado Grandes del reino, militares, empleados de palacio, pretendientes, con memoriales, esperando la audiencia de Estruansé

Koller: (Mirando a la izquierda.) ¡Qué soledad en las habitaciones del rey! (Mirando a la derecha.) ¡Qué multitud a la puerta del favorito!… Si yo fuera poeta satírico, mi empleo era el más a propósito… ¡capitán de guardias en una corte donde un médico es primer ministro, la mujer del médico reina y el rey nada! Ya se ve, ¡un rey débil y enfermo! ¿Quién ha de mandar? ¡Paciencia!… Para eso está aquí la Gaceta, que ve en eso nuestra mayor felicidad… (Leyendo para sí.) ¡Hola!… Otro decreto… «Copenhague, 14 de enero de 1772. Nos Cristiano VIII, por la gracia de Dios rey de Dinamarca y de Noruega, por la presente hemos venido en confiar a su excelencia el conde de Estruansé, primer ministro y presidente del consejo, el sello del Estado; y mandamos que todos los actos emanados de él se guarden, cumplan y obedezcan en todo el reino, sin más requisito que su sola firma, y aunque nos no pongamos la nuestra…» Ahora comprendo la causa del gentío que acude esta mañana a cumplimentar al favorito… ¡eh! ya es rey de Dinamarca… este decreto es una abdicación del otro… (Viendo llegar a Bergen.) ¡Ah! ¡vos aquí, querido Bergen!

Bergen: Sí, coronel, ¿Veis qué gentío en la antecámara?

Koller: Aguardan que se levante el amo.

Bergen: Desde que amanece le llueven las visitas.

Koller: Eso es muy justo. Ha hecho tantas él cuando era médico, que es razón que se las paguen ahora que es ministro. ¿Habéis leído la Gaceta de hoy?
Bergen No me habléis de eso… Todo el mundo está escandalizado. ¡Qué descaro! ¡Qué infamia!

Un ujier: (Sale de la habitación derecha.) Su excelencia el conde de Estruansé está visible.

Bergen: Perdonad. (Se mete entre la multitud y entra en la habitación de la derecha.)

Koller: ¡También éste va a pretender! He aquí los hombres que logran los empleos, y nosotros por más que pretendamos, ¡nada!… Pues bien; antes morir que deberle la menor gracia… ¡tengo demasiado orgullo para eso! Cuatro veces me ha negado ya… a mí… el coronel Koller, el grado de general, que tengo tan merecido, aunque no deba yo decirlo… pues hace diez años que lo pretendo. Pero le ha de pesar… él sabrá quién soy yo… ¿No quiere comprar mis servicios?… Se los venderé a otros. (Mirando al foro.) La reina madre, María Julia; viuda, a su edad… demasiado pronto por cierto… ¡Es terrible! razón tiene para aborrecerle más que yo.