El casamiento engañoso

Ficha bibliográfica

Serie: Narrativa 74
ISBN ebook: 9788499530796
ISBN papel: 9788498163643
Páginas: 24
Portada: Samuel Woodforde: Una corriente rocosa
Categories:Narrativa, Videos
Author:Miguel de Cervantes
Categoría: Cultos modernos Etiquetas: España, Siglo XVII

Descripción

En El casamiento engañoso Campuzano, el personaje principal, es víctima de una profunda desesperación provocada por la burla que le hace la mujer a la que él también pensaba burlar. Numerosos pensamientos y emociones se enfrentan en su mente, de los que pronto se empezará a recuperar. Sin embargo, ignora que doña Estefanía, así se llamaba su amante, le ha contagiado una enfermedad venérea de graves efectos físicos y psicológicos.
Durante su estancia en el hospital Campuzano escucha los coloquios de los perros, que por inverosímiles, causarán gran impresión en su vida y los transcribe, maravillado con la sabiduría de los animales. Está convencido de que su vida a sido una vida de perros.
Esta novela, nos remite al Coloquio de los perros del propio Miguel de Cervantes.

 

Fragmento de la obra

Salía del hospital de la Resurrección, que está en Valladolid fuera de la puerta del Campo, un soldado que por servirle su espada de báculo y por la flaqueza de sus piernas y amarillez de su rostro mostraba bien claro que aunque no era el tiempo muy caluroso debía de haber sudado en veinte días todo el humor que quizá granjeó en una hora. Iba haciendo pinitos y dando traspiés como convaleciente, y al entrar por la puerta de la ciudad vio que hacia él venía un su amigo a quien no había visto en más de seis meses, el cual, santiguándose como si viera alguna mala visión, llegándose a él le dijo:
—¿Qué es esto, señor alférez Campuzano? ¿Es posible que está vuesa merced en esta tierra? ¡Como quien soy que le hacía en Flandes, antes terciando allá la pica que arrastrando aquí la espada! ¿Qué color, qué flaqueza es ésa?
A lo cual respondió Campuzano:
—A lo si estoy en esta tierra o no, señor licenciado Peralta, el verme en ella le responde; a las demás preguntas no tengo qué decir, sino que salgo de aquel hospital de sudar catorce cargas de bubas que me echó a cuestas una mujer que escogí por mía, que non debiera.