El conde Alarcos

Ficha bibliográfica

Serie: Teatro 186
ISBN ebook: 9788498972078
ISBN papel: 9788498160819
Páginas: 120
Portada: Codex Manesse
Editor: Vern G. Williamson
Category:Teatro
Author:Antonio Mira de Amescua
Categoría: Cultos modernos Etiquetas: España, Siglo XVII

Descripción

La tragedia de El conde Alarcos tiene su origen en un Romance anónimo. Existen numerosas versiones de la trama y entre ellas destacan las de Lope de Vega, Mira de Amescua y José Jacinto Milanés. Lope tituló su obra La fuerza lastimosa, y situó la acción en Irlanda dando a su conde otro apellido, mientras que Mira de Amescua sitúa el argumento en la corte francesa.

 

Fragmento de la obra

Jornada primera

(Hacen ruido de caza dentro y salen la Infanta con venablo y Porcia.)

Infanta: ¡Qué dichosa hubiera sido,
Amor, si tú no supieras
que son celos y no fieras
los que al monte me han traído!
¿Quién podrá decir que celos
me traen fatigando montes
que en alegres horizontes
son columnas de los cielos?

Porcia: Yo a lo menos lo dijera.

Infanta: ¿La caza y amor no son
de distinta condición?

Porcia: Di, ¿cómo?

Infanta: De esta manera:
Al conde Alarcos amé.
Afición es peregrina.
Fuerza de estrellas me inclina.
Resistí, y en vano fue.
Creció amor. Súpolo el conde;
que mis ojos sin temor
fueron lenguas, porque amor,
cuando calla, no se esconde.
Prometíle ser su esposa,
y cuando a razón como ésta
esperaba una respuesta
dulce, alegre y generosa,
dudoso me niega el sí,
huye tímida la mano.
Ya que bien tan soberano
le turbaba atribuí
sus dudas, pero después…
—aquí el alma se me arranca—.
Sospeché que amaba a Blanca.
No es sospecha, verdad es.
Fuése a la guerra y, ausente,
celos y amor me embistieron;
que afectos en mí no fueron
sino una pasión ardiente.
Dejó la guerra vencida
el conde con su prudencia;
Blanca me pidió licencia
cuando supo la venida.
Enferma vino a esta aldea
según dijo, y yo imagino
que a esta soledad se vino
para que el conde la vea.
Mi envidia, en efecto, lucha
con recelos inhumanos.

(Salen Gil y Bartola, villanos.)

Porcia: Acá salen dos villanos.

Infanta: Pues, retírate y escucha.

Cantan

Bartola: «Si era hermosa la mañana,
más hermosa era la aldeana.»

Gil: «Que si linda es la parida,
las torrijas son más lindas.»

Bartola: Suelta el prato, Gil.

Gil: ¿También
suelen las que paren hijas
almorzar de estas torrijas?
A fe que me saben bien;
linda cosa es el parir
si de éstas se han de almorzar.

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