El criador de gorilas

Serie:Narrativa 25
ISBN ebook:9788499530857
Precio ebook:3.00
ISBN rústica:9788499530864
Páginas:126
ISBN CM:9788490074817
Páginas CM:180
Category:Narrativa
Author:Roberto Arlt
Categoría: Cultos modernos Etiquetas: Argentina, Latinoamérica, Siglo XX

Descripción

El criador de gorilas fue publicado en Santiago de Chile, en 1941.
Roberto Arlt denominó esta obra «estampas marroquíes de su breve viaje por Europa y Africa del Norte».
El criador de gorilas contiene quince cuentos escritos por encargo en los cuales se desarrollan anécdotas del ambiente africano por medio de la leyenda y el mito.
En ese marco la brillante imaginación del autor plasma atractivas e inquietantes historias, que parecen salidas de las páginas de un lujoso y refinado tomo de crónicas musulmanas.

 

Fragmento de la obra

Los que me conocían, al enterarse de que iba a trabajar en el criadero de gorilas de Farjalla Bill Alí se encogieron compasivamente de hombros.
Yo ya no tenía dónde elegir. Me habían expulsado de los más importantes comercios de Stanley.
En unas partes me acusaban de ratero y en otras de beodo. Mi último amo al tropezar conmigo en la entrada del mercado, dijo, comentando irónicamente mi determinación:
«No enderezarás la cola de un galgo aunque la dejes veinte años metida en un cañón de fusil.»
Yo me encogí de hombros frente al pesimismo que trascendía del proverbio árabe. ¿Qué podía hacer? En África uno se muere de hambre no solo en el desierto sino también en la más compacta y vocinglera de las selvas. Allí donde verdea el mango o ríe el chimpancé, casi siempre acecha la flecha venenosa.
En la factoría de Farjalla Bill trabajaba como tenedor de libros. El canalla de Farjalla no solo explotaba un provechoso criadero de gorilas, sino también una academia de elefantes jóvenes. Allí se les enseñaba a trabajar. El mercader vendía con excelente ganancia los elefantes domesticados y gorilas. Disponía de varias leguas de selva y de numerosos rebaños de esclavos. Como éstos eran sumamente torpes para dedicarlos a la educación del elefante, se les utilizaba en los trabajos penosos. Las negras, generalmente, en la factoría se dedicaban a nodrizas de los gorilas huérfanos, debido a que los monos adultos morían de tristeza al verse privados de su libertad. Los gorilas recién nacidos y huérfanos requerían atenciones extraordinarias para alimentarlos, porque con su olfato delicado percibían la diferencia que había entre sus madres y las negras.