El mártir de Madrid

Ficha bibliográfica

Serie:Teatro 189
ISBN ebook:9788498975598
ISBN papel:9788498160840
Páginas:140
Portada:Vista del Alcázar Real y entorno del Puente de Segovia
Editor:Vern G. Williamson
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Descripción

El mártir de Madrid. Antonio Mira de Amescua

 

Fragmento de la obra

Jornada primera

(Sale don Álvaro tras Pedro con su báculo, y don Fernando.)

Álvaro: ¡Vive Dios, que has de morir
a mis manos!

Pedro: ¡Hoy me abrasa
el furor! Has de advertir
que ya mi obediencia pasa
los términos del sufrir.
Si tienes de padre el celo,
mira que no hay en el suelo
a quien agravios consienta,
y te escribiré en la cuenta
de las venganzas del duelo.
Palos la muerte vengó
y estoy por matarte aquí,
porque quien mi afrenta vio
dirá que los recibí,
pero no quien me los dio.

Fernando: Padre, el enojo suspende.
Hermano, si nunca ofende
un padre cuando castiga,
¿qué loca furia te obliga?

Pedro: Es la que mi honor defiende.
Tan bárbaro enojo y rabia
no es de padre, y siempre entienda
su experiencia poca sabia,
que con palabras enmienda
y con las obras agravia.
A solo reprehender
llega de un padre el poder;
y pues le viene a faltar
fuerza para castigar,
castiga para ofender.

Fernando: No han sido ésos los intentos
de nuestro padre.

Pedro: ¡Es en vano
templar mis atrevimientos!

Álvaro: En tus palabras, villano,
conozco tus pensamientos.
Descompuesto y atrevido
te muestras de mí ofendido,
y por agravios te quejas
de tu padre; pues, ¿qué dejas
para un hombre mal nacido?
Por malos pasos que lleve
un hombre o un demonio igual,
por más insultos que pruebe,
en siendo hombre principal
jamás al padre se atreve;
que cuando al mundo destruya
con las maldades que emprende
y sanos consejos huya,
viendo al padre le suspende
la sangre que tiene suya.
Aunque ya decir podría
que es la que tu pecho cría;
pues a no estimarse empiezas,
tan mezclada en tus bajezas
que no conoce la mía.
Tú eres noble; tú naciste
con obligaciones tantas
en Madrid. ¿Dónde aprendiste
bajezas que al mundo espantas
con escándalos que diste?
¿Faltan a tu rey fronteras
donde le sirvas? ¿Qué esperas,
valiente, en tu misma calle…

Fernando Deja, señor, de afrentalle.

Álvaro …a sombra de las banderas
del gran Filipo? ¡Y por él
debe el vasallo fiel
morir! Haz del pecho alarde.
Pero en la guerra es cobarde
quien en la paz es cruel.
Por mi vergüenza me aflijo,
pues oigo, aunque te corrijo,
sin que mi disculpa cuadre,
que por pecados del padre
suele salir malo un hijo.

(Sale Trigueros.)