El saco de Roma

1.00

Ficha bibliográfica

Serie:Teatro 133
ISBN ebook:9788498979121
ISBN papel:9788498166149
Páginas:62
Portada:Francisco Javier Amérigo y Aparici: Del saqueo de Roma
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Descripción

En El saco de Roma Juan de la Cueva relata la historia de Borbón. Borbón es un soldado francés capitán general del ejército del emperador Carlos V, el rey que atacó la ciudad de Roma para saquearla y murió en el empeño. La obra, escrita en España en el siglo XVI, es testimonio de las incursiones militares españolas en Italia.

 

Fragmento de la obra

Jornada primera

Borbón, don Fernando Gonzaga, Capitán Morón, Avendaño, Escalona, Guarda, Mensajero de Roma.
Borbón junta su consejo de guerra, sobre el saquear a Roma que ya tenía cercada. El capitán Morón contradice el saquealla, Avendaño y Escalona, dos soldados españoles, entran pidiendo el saco que Borbón les ha prometido: llega de Roma un Mensajero demandando a Borbón en nombre de los romanos que alce el cerco, prometido gran suma de dinero para el ejército. Despide Borbón el mensajero romano negando su demanda, dando asiento de dar el día siguiente el asalto.

Borbón: Contra el querer y potestad del mundo
la bélica, española y fiera gente
que sojuzgan la tierra, y al profundo
causa terror su brío, y saña ardiente,
sin valer la razón en que me fundo,
ni ser a su braveza en nada urgente,
por solo su desiño han levantado
contra el pueblo de Marte el brazo airado.
Testigos sois, o ilustres capitanes,
cuan diferente en este hecho he sido,
y con cuántos remedios los afanes;
de la cercada Roma he defendido;
mas la gente española, y alemanes,
sin haberse a mi ruego persuadido
ponen la escala al romúleo muro,
y me piden que de el asalto duro.
No está en mi mano, ni su furia admite
en este caso parecer contrario,
todo a la ira y armas se remite,
un solo acuerdo sigue el vulgo vario.
La funeral Alectho no permite
descanso al crudo ejército adversario
de la opresada Roma, que ella incita
el daño que administra y solicita.
Levántales los ánimos al hecho
junto con su feroz naturaleza
las recientes victorias, el estrecho
en que ha puesto a Toscana su fiereza.
Esto no deja sosegar su pecho,
esto aumenta más ruego a su braveza.
Y así viendo yo esto, y donde estamos,
pido que deis el orden que sigamos.

Don Fernando: Gran general Borbón, a quien ha sido
de nuestro invicto César dado el cargo
meritísimamente, aquí se ha oído
tu razón, y tu cargo, y tu descargo.
Y porque el parecer nos has pedido
doy el mío, que al punto sin embargo
asaltemos a Roma; éste es mi acuerdo,
y lo remito al parecer más cuerdo.