Fortunata y Jacinta IV

ISBN rústica: 9788490079706

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Descripción

Fortunata y Jacinta pertenece al ciclo de las «Novelas españolas contemporáneas» y es la obra cumbre de Benito Pérez Galdós. La trama describe el «Madrid galdosiano». Así lo afirman Leopoldo Alas (Clarín) y Pedro Ortiz-Armengol, uno de los biógrafos de Galdós. Los sucesos transcurren, entre diciembre de 1869 y abril de 1876 y diseccionan el ambiente socio-político tras los últimos días de la Revolución de 1868, el Reinado de Amadeo I de España, la Primera República española, los golpes militares de los generales Pavia y Martínez Campos, y la Restauración.
En esta cuarta parte Fortunata es preñada por el Delfín y protegida por el farmaceútico Segismundo Ballester. Fortunata morirá tras dar a luz un niño, que, moribunda, entregará a Jacinta.

 

Fragmento de la obra

Segismundo Ballester (el licenciado en Farmacia que estaba al frente de la botica de Samaniego) tenía frecuentes altercados con Maxi por los garrafales errores en que este incurría. Llegó el caso de prohibirle que hiciese por sí solo ningún medicamento de cuidado.
«¡Carambita!, hijo, si da usted en confundirme los alcoholatos con las tinturas alcohólicas, apaga y vámonos. Este frasco es el alcohol de coclearia, y este otro la tintura de acónito… Vea usted la receta y fíjese bien… Si seguimos así, lo mejor sería que doña Casta cerrase el establecimiento».
Y expresándose así, con ínfulas y asperezas de dómine, Ballester le quitó de las manos a su subalterno lo que entre ellas tenía.
«Pero ¿qué demonios ha echado usted aquí? —dijo luego con enojo, llevándose el potingue a la nariz—. O esto es valeriana o no sé lo que me pesco.
¡Cuando digo…! Hoy está usted muy malo. Más vale que se retire a su casa. Yo me las arreglo mejor solo. Cuidarse; llévese usted un derivativo… Mire, mire, llévese también un preparado de hierro. El derivativo se lo zampa en ayunas… Luego en cada comida se atiza una píldora de hierro reducido por el hidrógeno, con extracto de ajenjos… por la noche al acostarse se atiza usted otra… Con estos calores, conviene no abusar mucho del hierro, ¿sabe?, y sobre todo, paséese usted y no lea tanto».

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