Guía espiritual

Ficha bibliográfica

Serie:Religión 49
ISBN ebook:9788499537207
ISBN papel:9788498167153
Páginas:132
Portada:Interior de la iglesia de Santa Maria sopra Minerva
Prólogo de:Fray Juan de Santa María
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Descripción

La Guía espiritual fue denunciada por el cardenal D’Estrées, embajador en Roma del rey de Francia Luis XIV y ex amigo personal de Miguel de Molinos. Tras la denuncia Molinos fue apresado junto con algunos de sus discípulos el 18 de julio de 1685, procesado «por inmoralidad y heterodoxia» y condenado en 1687 a reclusión perpetua, siempre vestido con un hábito penitencial, tenía que recitar el Credo y un tercio del Rosario, y confesarse cuatro veces al año.
Molinos abjuró de su doctrina en la iglesia de Santa María sopra Minerva el 13 de septiembre de 1687.
La Guía espiritual fue traducida al latín, el francés, el holandés, el italiano, el alemán y el inglés; en quince años hubo veinte ediciones en diversas lenguas. El quietismo tuvo repercusión sobre todo en Italia, donde cardenales como Casanata, Carpegna, Azzolini y el mismo D’Estrées entablaron amistad con Molinos, y otros como Coloredi, Cíceri y Petrucci, obispo de Jesi, asumieron sus ideas; incluso el propio papa Inocencio XI pensó en nombrarlo cardenal. En Francia difundieron el quietismo el padre François Lacombe, madame Jeanne Guyon y Fénelon, que apoyó las doctrinas de éste sobre el amor divino.

 

Fragmento de la obra

Prefacio
El que lo saca a luz al lector sincero, la paz. Que el inquieto mundo dar no puede

Haec verba fidelissima et vera sunt (Apoc. 22)

Palabras fidelísimas y verdaderas son, lector sincero, las que en este pequeño libro rebosó (inspirado y aun impelido del Padre de los eternos resplandores) el corazón profundo y lleno de luz de un varón bueno. Palabras, vuelvo a decir, son fidelísimas y verdaderas; palabras de vida y de luz, las cuales, si deseas caminar derecho y seguro por el camino de la abundante justicia y equidad, serán antorcha inextinguible a tus pies y fanal siempre ardiente a tus pisadas.
No la vana ambición de la vanísima alabanza de los hombres ni algún otro humano motivo o terreno respeto tuvieron parte en la composición de esta obra o la tienen en la publicación: solo el puro amor del aumento de la divina gloria, el limpio y ardiente deseo de promover la perfección cristiana movieron a quien escribió estas altas verdades a escribirlas y mueven a quien las publica a publicarlas.
Porque su autor (continuamente ocupado en el consuelo y gobierno de almas sin número, que Dios le fía, sin buscar ninguna por estarse en su soledad y desapego, que es el que anhela) escribió con pluma velocísima este tratado, sin más enseñanza que la de la santa oración, sin más lección y estudio que el interior tormento, que es la oficina donde se labra la verdadera sabiduría, sin más artificio que el interior impulso, y sin más reflexión e intento que el corresponder al eterno beneplácito y divina inspiración, y no ofendería la verdad si dijese violencia. Deseando, pues, que este libro saliese a la pública luz para común utilidad y guía de las dichosas almas que por la derecha senda de la negación de sí mismas caminan a las felicísimas y serenas alturas de la mística perfección, intenté repetidas veces con su autor me lo entregase, y no pudiendo conseguirlo, me valí de su espiritual guía, el cual, habiéndoselo pedido y leído, me lo entregó.
Yo he solicitado la impresión y he allanado algunas dificultades que en ella se han ofrecido, pareciéndome que se complace de esto aquel gran Padre de familias que no enciende tales antorchas para que estén inútilmente escondidas, sino para que ardan en su místico candelero, y también por saber el útil que de esto ha de resultar a los verdaderos espirituales y puramente místicos; porque no basta escribir de la divina influencia y de la pasiva e interior comunicación, como muchos altamente hasta ahora han escrito, si no se desembaraza el camino y se le descubren al alma las dificultades que pasan dentro de sí misma y la impiden la subida a este sublime estado. Este solo ha sido el intento del autor, y parece que con singular acierto lo ha conseguido. Porque su doctrina es práctica, su luz es pura, su estilo, si sencillo, elevado, y su inteligencia clara, aunque profunda.
Lee pues, lector caro, con toda seguridad y alegría santa, mas juntamente con atención y consideración devota, este práctico libro de la interior vida, en el cual hallarás el maná escondido de la divina suavidad y dulzura, y el nombre y asunto nuevo de la interior paz, congrua y altamente explicado. Aquí hallarás la diferencia que hay de la meditación a la contemplación, de la adquirida a la infusa. Aquí se descubren las miserias del alma, las tentaciones del enemigo, sus astucias, enredos y sutilezas y aquí finalmente hallarás las secretas sendas para alcanzar todas las virtudes y subir al alto monte de la contemplación, de la aniquilación, de la transformación e interior paz.