La hija de las flores

Ficha bibliográfica

Serie: Teatro 151
ISBN ebook: 9788498978056
ISBN papel: 9788498169553
Páginas: 166
Portada: Maria Sibylla Merian: Ilustración botánica
Category:Teatro
Author:Gertrudis Gómez de Avellaneda
Categoría: Cultos modernos Etiquetas: Cuba, Latinoamérica, Siglo XIX

Descripción

La hija de las flores. Gertrudis Gómez de Avellaneda

 

Fragmento de la obra

Acto I

La escena pasa en una casa de campo de las inmediaciones de Valencia, y a corta distancia del mar. Época para los trajes, siglo presente, allá por los años de 10 a 20.

Jardín espacioso, con grupos de frondosos rosales y otros arbustos floridos. A la derecha del actor, fachada y puerta de una casa de campo; al fondo, una verja con puerta que da entrada al jardín; detrás de la verja, casi en el centro, un poco hacia la izquierda, pero también en el foro, una pequeña glorieta o cenador, cubierto de verdura. Dos bancos de piedra a derecha e izquierda del proscenio, y algunas sillas rústicas. Al levantarse el telón comienzan a aparecer los albores matinales.

Escena I
Flora y Juan.

(Salen ambos de la casa.)

Tomasa: ¡Jesús! si amanece apenas.
¿A qué privarme del sueño
a tales horas?

Juan: ¡Eh! calla;
que es un potro de tormento
la cama, con calor tanto. 5

Tomasa: Para mí no; sin objeto,
sin motivo madrugar…

Juan: Mujer, según reza el pliego
recebido ayer, ¿no vienen
de aquesta finca los dueños, 10
hoy veintisiete de junio?

Tomasa: ¿Y qué?

Juan: ¡Qué!… seis aposentos
mandan preparar; ¡es nada!
y hay que tenerles almuerzo
prevenido, y muy temprano. 15

Tomasa: ¡Ya! Si te tomas a pecho
lo que no es de tu encumbencia…
Somos aquí jardineros
y nada más.

Juan: Yo no digo
que no; pero el amo mesmo, 20
desque murió el tío Robles
(que Dios lo tenga en su reino),
de su propio puño y letra
me escrebió en estos conceutos:
«Juan, en tanto que decido 25
quién ha de ocupar su puesto,
tú harás en todo y por todo
las veces del probe muerto.»
De lo dicho acá, dos meses
van corridos, y de nuevo 30
nada ocurrió; conque, ansí,
soy mayordomo de hecho.

Tomasa: ¡Pues!, ¡oficio sin salario
le place al amo, lo creo!
Como te ven un Juan Lanas, 35
abusan.