La verdad sospechosa

2.00

Ficha bibliográfica

Serie:Teatro 354
ISBN ebook:9788498979305
ISBN papel:9788498163049
Páginas:138
Portada:José Jara: El carnaval en Morelia
Categories:,
Author:

Categoría: Etiquetas: , ,

Descripción

La verdad sospechosa es la obra más conocida de Juan Ruiz de Alarcón quien la escribió entre 1618 y 1621, dedicada al rey Felipe III. Según Pedro Henríquez Ureña fue representada por primera vez en 1624. La versión definitiva apareció en la Segunda parte de las comedias de Alarcón, en 1634. La obra está ambientada en Salamanca y Madrid, donde el mentiroso Don García conoce a Jacinta y a Lucrecia. Don García se enamora de Jacinta y  para seducirla inventa una trama de mentiras que dan orden a la historia. Al final, don García reconoce sus errores y es castigado.
En La verdad sospechosa es una comedia de caracteres más que una comedia de enredos. La trama pretende ridiculizar la figura del mentiroso Don García, centro de todos los vicios. Para algunos sufre de melancolía, causada por su enamoramiento; ​y para otros muestra una cólera, que lo lleva a imaginar en exceso.​

 

Fragmento de la obra

Jornada primera

[Sala en casa de don Beltrán.]

(Salen por una puerta don García y un Letrado viejo, de estudiantes, de camino; y, por otra, don Beltrán y Tristán.)

Beltrán: Con bien vengas, hijo mío.

García: Dame la mano, señor.

Beltrán: ¿Cómo vives?

García: El calor
del ardiente y seco estío
me ha afligido de tal suerte
que no pudiera llevallo,
señor, a no mitigallo
con la esperanza de verte.

Beltrán: Entra, pues, a descansar.
Dios te guarde. ¡Qué hombre vienes!
¡Tristán!

Tristán: ¿Señor?

Beltrán: Dueño tienes
nuevo ya de quien cuidar.
Sirve desde hoy a García;
que tú eres diestro en la corte
y él bisoño.

Tristán: En lo que importa,
yo le serviré de guía.

Beltrán: No es criado el que te doy;
mas consejero y amigo.

García: Tendrá ese lugar conmigo.

Tristán: Vuestro humilde esclavo soy.
Vanse don García y Tristán

Beltrán: Déme, señor Licenciado
los brazos.

Letrado: Los pies os pido.

Beltrán: Alce ya, ¿Cómo ha venido?

Letrado: Bueno, contento, honrado
de mi señor don García,
a quien tanto amor cobré,
que no sé cómo podré
vivir sin su compañía.