Mi formación

Ficha bibliográfica

Serie:Historia 272
ISBN ebook:9788490075876
ISBN papel:9788490078891
Páginas:192
Traductor:Ligia Ojeda
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Descripción

Mi formación es un libro de memorias de Joaquim Nabuco publicado en 1900 donde el autor manifiesta su profundo amor por su tierra y sus gentes. Es sin duda un texto evocativo de un pasado marcado por las experiencias vividas, los conocimientos adquiridos y las lecturas más estimables.  Mi formación es un libro testimonial, lleno de reflexiones de gran agudeza sobre la situación política y económica de Brasil. Francia, Inglaterra, los Estados Unidos, sus sistemas políticos y peculiaridades, son vistos aquí desde una aguda perspectiva.
Su rico contenido histórico lo hace imprescindible para conocer la sociedad brasileña de la década de los setenta y ochenta de siglo XIX, y su empeño en abolir la esclavitud de Brasil.

Traducción de: Ligia Ojeda.

 

Fragmento de la obra

No es necesario remontar hasta el colegio, aunque allí, probablemente, se haya colocado en el subsuelo de mi razón la camada que le sirvió de cimiento; el fondo hereditario de mi liberalismo. En esa época (1864-1865) mi padre había concluido su paso por el campo conservador hacia el liberal, marcha inconscientemente empezada desde la Conciliación (1853-1857), consciente, pensada, desde el discurso que se llamó del uti possidetis (1862). En nuestra historia política fueron frecuentes las migraciones del lado liberal hacia el conservador. Los hombres de la Regencia, que entraron a la vida pública o que llegaron al poder representando la idea de la revolución, fueron con la madurez de los años restringiendo sus aspiraciones, aprovechando la experiencia, estrechándose en el círculo de las pequeñas ambiciones y en el deseo del simple perfeccionamiento relativo, que constituye el espíritu conservador. El senador Nabuco, sin embargo, fue quien inició, guió, arrastró un gran movimiento en sentido contrario, del campo conservador hacia el liberal, de la vieja experiencia hacia la nueva, de las reglas hieráticas de gobierno hacia las aspiraciones aún sin forma de la democracia. Será él quien encarnará en nuestra Historia —entre la antigua «oligarquía» y la República que debe salir de ella el día que la esclavitud se desmorone— el espíritu de la Reforma. Él es nuestro verdadero Lutero político, el fundador del libre-examen en el seno de los partidos, el reformador de la vieja iglesia saquarema, que, con los Torres, los Paulinos, los Eusebios, dominaban todo el país. Zacarías, Saraiva, Sinimbú, con sus grandes y pequeños satélites, incluso Olinda, en su órbita independiente, no hacen más que salirse por la tangente que él trazó con su iniciativa intelectual, la cual parece un fenómeno del mismo orden del profetismo y que, debido a eso, solo le permitía tener en la política un papel casi imparcial: el de oráculo.