Poemas de Miguel de Cervantes Saavedra

Ficha bibliográfica

Serie:Poesía 28
ISBN ebook:9788499534046
ISBN papel:9788498164732
Páginas:120
Portada:Frederick Mackenzie: Retrato de Miguel de Cervantes Saavedra
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Descripción

Célebre como prosista y autor de relatos, los Poemas de Miguel de Cervantes Saavedra se incluyen en sus narraciones y tienen formatos y extensiones diversas. La presente antología contiene poemas de los siguientes títulos de Cervantes:

El Quijote
La Galatea
La ilustre fregona
El amante liberal
Rinconete y Cortadillo
y poemas extraídos de fuentes varias

 

Fragmento de la obra

Amadís de Gaula a don Quijote de la Mancha

Tú, que imitaste la llorosa vida
Que tuve ausente y desdeñado sobre
El gran ribazo de la Peña Pobre,
De alegre a penitencia reducida,

Tú, a quien los ojos dieron la bebida
De abundante licor, aunque salobre,
Y alzándote la plata, estaño y cobre,
Te dio la tierra en tierra la comida,

Vive seguro de que eternamente,
En tanto, al menos, que en la cuarta esfera,
Sus caballos aguije el rubio Apolo,

Tendrás claro renombre de valiente;
Tu patria será en todas la primera;
Tu sabi autor, al mundo único y solo.

 

Don Bellanís de Grecia a don Quijote de la Mancha

Rompí, corté, abollé, y dije y hice
Más que en el orbe caballero andante;
Fui diestro, fui valiente, fui arrogante;
Mil agravios vengué, cien mil deshice.

Hazañas di a la Fama que eternice;
Fui comedido y regalado amante;
Fue enano para mí todo gigante
Y al duelo en cualquier punto satisfice.

Tuve a mis pies postrada la Fortuna,
Y trajo del copeta mi cordura
A la calva Ocasión al estricote.

Mas, aunque sobre el cuerno de la Luna
Siempre se vio encumbrada mi ventura,
Tus proezas envidio, ¡oh gran Quijote!

 

La señora Oriana a Dulcinea del Toboso

¡Oh, quién tuviera, hermosa Dulcinea,
por más comodidad y más reposo,
a Miraflores puesto en el Toboso,
y trocara sus Londres con tu aldea!

¡Oh, quién de tus deseos y librea
alma y cuerpo adornara, y del famoso
caballero que hiciste venturoso
mirara alguna desigual pelea!

¡Oh, quién tan castamente se escapara
del señor Amadís como tú hiciste
del comedido hidalgo don Quijote!

Que así envidiada fuera, y no envidiara,
Y fuera alegre el tiempo que fue triste,
Y gozara los gustos sin escotes.