Poemas de Nezahualcóyotl

1.00

Book Information

Serie:Poesía 158
ISBN ebook:9788499534053
ISBN papel:9788498165968
Páginas:84
Portada:Códice Tovar, también llamado Códice Ramírez
Traductor:Ángel María Garibay
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Descripción

Solo hay treinta y cuatro poemas de Nezahualcóyotl que puedan serle atribuidos con certeza: 10 se encuentran en Cantares mexicanos y 24 en Romances de los señores de Nueva España. También se le atribuyen varios poemas recogidos en la Historia chichimeca traducidos por Alva Ixtlilxóchitl.
Un bisnieto de Nezahualcóyotl, Juan Bautista Pomar (mestizo tal vez y originario de Texcoco), escribió su Relación de Texcoco para informar al rey Felipe II del estado y la historia de sus territorios. Pomar terminó su libro en marzo de 1582 —exposición muy valiosa del «ambiente histórico y cultural» de este antiguo señorío— y le agregó un capítulo que llamó Romances de los señores de Nueva España. Se trata de una recopilación de antiguos poemas nahualts. Se dice que fue fray Bernardino de Sahagún quien encargó este documento. El manuscrito tiene 42 folios, con 60 poemas agrupados por sus zonas de procedencia: Texcoco, Chalco, Huexotzinco, Triple Alianza.
Más allá de las polémicas sobre qué poemas se pueden atribuir a ciencia cierta a Nezahualcóyotl, hemos confeccionado la siguiente antología basados sobre todo en las ediciones y traducciones de Ángel María Garibay, y teniendo en cuenta el ingente trabajo de Miguel León-Portilla.

 

Fragmento de la obra

Dolor y amistad

No hago más que buscar,
no hago más que recordar a nuestros amigos.
¿Vendrán otra vez aquí?,
¿han de volver a vivir?
¡Una sola vez nos perdemos,
una sola vez estamos en la tierra!
No por eso se entristezca el corazón de alguno:
al lado del que está dando la vida.
Pero yo con esto lloro,
me pongo triste; he quedado huérfano en la tierra.
¿Qué dispone tu corazón, Autor de la Vida?
¡Que se vaya la amargura de tu pecho,
que se vaya el hastío del desamparo!
¡Que se pueda alcanzar gloria a tu lado,
oh dios… pero tú quieres darme muerte!
Puede ser que no vivamos alegres en la tierra,
pero tus amigos con eso tenemos gozo en la tierra.
Y todos de igual modo padecemos
y todos andamos con angustia unidos aquí.
Dentro del cielo tú forjas tu designio.
Lo decretarás: ¿acaso te hastíes
y aquí nos escondas tu fama y tu gloria
en la tierra?
¿Qué es lo que decretas?
¡Nadie es amigo del que da la vida,
oh amigos míos, águilas y tigres!
¿A dónde iremos por fin
los que estamos aquí sufriendo, oh príncipes?
Que no haya infortunio:
Él nos atormenta, él es quien nos mata:
Sed esforzados: todos nos iremos
al Lugar del Misterio.
Que no te desdeñe
aunque ande doliente ante el Dador de la Vida:
él nos va quitando, él nos va arrebatando
su fama y su gloria en la tierra.
Tenedlo entendido:
tendré que dejaros, oh amigos, oh príncipes.
Nadie vale nada ante el Dador de la Vida,
él nos va quitando, él nos va arrebatando
su fama y su gloria en la tierra.
Lo has oído, corazón mío,
tú que estás sufriendo:
atiende a nosotros, míranos bien:
Así vivimos aquí ante el Dador de la Vida.
No por eso mueras, antes vive siempre en la tierra.