Reinar después de morir

Book Information

Serie: Teatro 443
ISBN ebook: 9788498979909
ISBN papel: 9788496290617
Páginas: 114
Portada: Túmulo de Inés de Castro. Monasterio de Alcobaça
Category:Teatro
Author:Luis Vélez de Guevara
Categoría: Cultos modernos Etiquetas: España, Portugal, Siglo XVII

Descripción

Reinar después de morir, de Luis Vélez de Guevara, relata la historia de Inés de Castro, hija natural de Pedro Fernández de Castro y Aldonza Soares de Valladares; con cierto parentesco con la familia real castellana. Al morir su madre siendo niña Inés fue llevada a Valladolid, al castillo de Peñafiel, donde creció en compañía de Constanza Manuel, la hija del infante don Juan Manuel. En 1341, Constanza se casó con Pedro I de Portugal, llamado El Justiciero, y al poco tiempo éste fue amante de Inés de Castro.
La relación puso en peligro la corona de Alfonso IV pues los hijos y los hermanos de Inés tenían ambiciones de poder. Así, con la aprobación de la corte, Alfonso ordenó que Inés fuese ejecutada. Tras el asesinato, Pedro lideró un levantamiento que sumió a Portugal en una larga guerra civil que solo terminó poco antes de ser coronado, tras la muerte de Alfonso IV en el año 1357. Entonces Pedro hizo público su matrimonio y, para Reinar después de morir, Inés fue coronada y desenterrada en 1360 en medio de la veneración general.

 

Fragmento de la obra

Jornada primera

En el palacio real de Lisboa. Salen músicos cantando, el príncipe vistiéndose, y el condestable.

Músicos «Soles, pues sois tan hermosos,
no arrojéis rayos soberbios
a quien vive en vuestra luz,
contento en tan alto empleo.»

Príncipe La capa.

Músico 1 El príncipe sale.

Músico 2 Prosigamos.

Príncipe El sombrero.

(Cantan.)

Músicos «Vuestra benigna influencia
mitigue airados incendios,
pues el raudal de mi llanto
es poca agua a tanto fuego.»

Príncipe ¡Ay, Inés, alma de cuanto
peno y lloro, vivo y siento!
Proseguid, cantad.

Músico 1 Digamos
otra letra y tono nuevo.

(Cantan.)

Músicos «Pastores de Manzanares,
yo me muero por Inés,
cortesana en el aseo,
labradora en guardar fe.»

Príncipe Parece que a mi cuidado
esa letra quiso hacer,
lisonjeándome el alma,
eterna en mi pecho a Inés.
Volved, volved por mi vida
a repetir otra vez
aquesa letra, cantad,
que me ha parecido bien.

(Cantan.)

Músicos «Pastores de Manzanares,
yo me muero por Inés,
cortesana en el aseo,
labradora en guardar fe.»

Príncipe Pues los pastores publican
que tanta hermosura ven
en la deidad de mi amante,
con justa causa diré
que en perderme fui dichoso,
en tan soberano bien.
Siempre que llega al Mondego
parece que solo al ver
a mi Inés bella, las aves
quisieran besar su pie.
Las plantas de su deidad
reciben fruto. No hay mes
que en viéndola no sea mayo;
no hay flor que a su rosicler
no tribute vasallaje.
Si aquesta es verdad, si es
dueño de aves y plantas
y de todo cuanto ve
el cielo en la tierra hermosa,
no la lisonjeo en ser
también yo su esclavo, amor;
pues a mi Inés me humillé,
pues me rendí a su hermosura
a voces confesaré,
diciendo con toda el alma
a los que amantes me ve:
«Pastores de Manzanares,
yo me muero por Inés,
cortesana en el aseo,
labradora en guardar fe.»

(Sale Brito, de camino.)

Brito Déla vuestra alteza a Brito,
príncipe, a besar sus pies.