Semanas del jardín

Ficha bibliográfica

Serie:Teatro 124
ISBN ebook:9788499534510
ISBN papel:9788498163827
Páginas:32
Portada:Mosaico de Gaudí
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Descripción

Considerada una obra perdida de Miguel de Cervantes, Semanas del jardín es mencionada por éste en abril de 1616, en su dedicatoria al Conde de Lemos en Los trabajos de Persiles y Sigismunda, escrita poco antes de su muerte.

 

Fragmento de la obra

Semanas del jardín

Selanio-Cilenia

Selanio: Con grandísimo deseo he vivido, discreta y hermosa señora mía, de saber cómo os habéis hallado con la verdad, y lo que della os ha parecido. Que pues de oídasla teníades tanta afición, de creer es que habrá hecho en vos diferente operación la vista, trato y comunicación que con ella habéis tenido, y que os habrá movido a compasión y lástima ver la persecución que del todo el mundo ha tenido, y cuán desfavorecida y maltratada se ha la pobre verdad visto, sin hallar cabida ni acogimiento en nadie. Pero con todo esto, se podrá gloriar de que al fin halló lo que buscaba, teniendo conocimiento de vos y aposento en vuestra alma y corazón, de donde nunca salió cosa que no fuese digna dél y de la generosidad de vuestro ánimo y pecho. Dichoso, por cierto, por mil razones, y principalmente por la presente, de merecer tener encerrado en él el dichoso tesoro que por su mucha bondad no ha podido sufrir la malicia humana consigo. Y no sé cuál más dichosa, la verdad ovos, ella por tener tal aposento, o vos por tener tal huéspeda. Y mal digo, que sí sé; que mucho más lo es ella en teneros por posada, que no vos en tenerla por huéspeda, y es la razón, porque la verdad es tan bien contentadiza y afable, que de quienquiera que la busque se deja hallar, y por esto no se puede tener en tanto que se tenga por bien acomodada con quien, con el buen celo que vos, la busca y desea. Pero puede tener y estimar la verdad en mucho que la busque y meta dentro en su corazón y cuerpo quien, como vos, le tiene entapizada de hermosura, honestidad, discreción y donaire, mansedumbre, templanza, caridad y misericordia, y adonde todas las virtudes en sumo grado resplandecen con tanto extremo cuanto os extremó Dios entre todas las demás, para que fuésedes verdadero depósito y archivo de todo lo bueno del mundo, y ejemplar y dechado de donde pueden sacar muestra y labores los que quisiesen seguir el camino derecho de la virtud, como trasunto fiel della. Y así, con razón os digo que puede sin comparación tenerse por más feliz la verdad en haberos hallado a vos, que vos en haber topado con ella.