Sonetos del Marqués de Santillana

1.00

Book Information

Serie:Poesía 123
ISBN ebook:9788499534565
ISBN papel:9788498166651
Páginas:56
Category:
Author:

Categoría: Etiquetas: ,

Descripción

Íñigo López de Mendoza, el Marqués de Santillana (1398-1458), con sus cuarenta y dos Sonetos fechos al itálico modo, es el primero en adaptar el soneto a la lengua castellana. Sus sonetos suelen tener rima alterna en los cuartetos (ABAB-ABAB), y en los tercetos siguen el esquema CDC-CDC, o, a veces, CDE-CDE. Los hay de distinto contenido: amor cortés, político, religioso, y otros.

 

Fragmento de la obra

I
[En este primero soneto quiere mostrar el actor que cuando los cuerpos superiores, que son las estrellas, se acuerdan con la natura, que son las cosas bajas, fasen la cosa muy más limpia e muy más neta]

Abajo Cuando yo veo la gentil criatura
qu’el cielo, acorde con naturaleza
formaron, loo mi buena ventura,
el punto e hora que tanta belleza

me demostraron, e su fermosura, 5
ca sola de loor es la pureza;
mas luego torno con igual tristura
e plango e quéjome de su crueza.

Ca non fue tanta la del mal Tereo,
nin fizo la de Aquila e de Potino, 10
falsos ministros de ti, Ptolomeo.

Así que lloro mi servicio indigno
e la mi loca fiebre, pues que veo
e me fallo cansado e peregrino.

II
[En este segundo soneto el actor fabla como en nombre de la señora reina de Castilla, la cual, por cuanto, cuando el infante don Pedro murió, el cual era su hermano, el señor rey su marido non estaba bien con sus primos, conviene a saber, el rey de Aragón, el rey de Navarra, los infantes sus hermanos, non embargante la triste nueva de la muerte del ya dicho señor infante don Pedro le llegase, non osaba así mostrar enojo por non desplacer al señor rey, su marido. E aquí toca ella una estoria antigua de nuestro reino, conviene a saber, del rey don Sancho que murió sobre Zamora, e doña Urraca Fernández, la cual, por cuanto es muy común a todas gentes, mayormente a los reinos comarcanos, déjolo de tocar]

Lloró la hermana, maguer que enemiga
al rey don Sancho, e con grand sentido
procedió presto contra el mal Vellido,
servando en acto la fraternal liga.

¡O dulce hermano!, pues yo, que tanto amiga 5
jamás te fue, ¿cómo podré celar
de te llorar, plañir e lamentar,
por bien qu’el seso contraste e desdiga?

¡O real casa, tanto perseguida
de la mala fortuna e molestada! 10
Non pienso Juno que más encendida

fue contra Tebas, nin tanto indignada.
¡Antropos!, muerte me place e non vida,
si tal ventura ya non es cansada.