Un año y un día

Ficha bibliográfica

Serie: Teatro 463
ISBN ebook: 9788498979008
ISBN papel: 9788498162868
Páginas: 130
Portada: Leonardo da Vinci: Mazzocchio
Category:Teatro
Author:José Zorrilla
Categoría: Cultos modernos Etiquetas: España, Siglo XIX

Descripción

Un año y un día. José Zorrilla

 

Fragmento de la obra

Acto I

La Escena es en la isla cabrera, una de las baleares. Siglo XVII.

Introducción

Playa desierta en la isla Cabrera. Mar en el fondo. Rocas a la derecha. La acción empieza al anochecer de un día de Junio.

Escena I
El mar empieza a calmarse después de una tempestad, y la noche va cerrando. Don Pedro aparece bajando por los peñascos a la playa, desde donde contempla el mar, sentándose en una piedra.

Don Pedro: ¡Esto va malo, Perico!
No es esta vida salvaje
para quien ha estado siempre
entre seres racionales.
Ello es verdad que no habiéndolos
aquí, tampoco hay percances
de escribanos ni alguaciles…,
y esto ¡qué diablo! algo vale.
Aquí nadie me pregunta
ni exige pruebas legales
que acrediten que soy Pedro,
Diego, Juan, Antonio o Jaime;
mi oficio, mi ocupación,
qué casa vivo y qué calle.
Todo eso es verdad, sin duda,
y una ventaja muy grande
para hombres que, como yo,
no gustan de que se hable
mucho de ellos: mis asuntos,
al cabo a nadie le atañen.
Pero ajustando las cuentas
en limpio, y por otra parte
viendo el negocio, es muy duro
que un hombre la vida pase
como un lobo entre las peñas,
los espinos y los árboles,
durmiendo en una caverna,
de peces alimentándose,
y esperando a que la mar
le arroje algo que le cuadre,
presa arrancada a otro pobre
por traidores temporales.
¡Oh, y el de hoy fue cosa horrenda,
hizo noche a media tarde!
Esto va malo, Perico…;
mas de la vista al alcance
flota en el agua un objeto,
dos, tres… ¡Bah! Dios te lo pague,
Levante amigo, que empujas
hacia tierra el oleaje,
Y es un barril… ¡Haga el diablo
que no sea de vinagre,
que a fe que no necesito
ácidos que abran el hambre!
¡Hola, hola, y cómo pesa!
y allí viene un cajón grande
y más allá veo un fardo
y otro barril: ¡oh, santo ángel
de mi guarda! y esto es vino,
y esto pólvora.