Zafira

Ficha bibliográfica

Serie: Teatro 173
ISBN ebook: 9788498975000
ISBN papel: 9788498168549
Páginas: 116
Portada: Mariano Fortuny: Mujer marroquí
Category:Teatro
Author:Juan Francisco Manzano
Categorías: Cultos modernos, Diáspora africana, Islam Etiquetas: Cuba, Latinoamérica, Siglo XIX

Descripción

Zafira es una obra dramática de Juan Francisco Manzano relata un conflicto dinástico ambientado en Mauritania.

 

Fragmento de la obra

ACTO PRIMERO. LA VUELTA DE SELIM
El teatro représenla el gabinete de Zafira, entrada al frente, reja a la izquierda y puerta a la derecha.

Escena I
Zafira: (En traje de luto después de observar por la reja.)
Por fin amaneció y un nuevo día
Viene a unirse a los muchos que mi llanto
Regado deja infortunadamente
Para siempre quizás. ¡Oh! cuántos años
Impulsada de dulces esperanzas,
Palpitando de gozos he juzgado
Al término llegar de mis pesares
Creyéndome felice: ¡pero cuántos,
Al tocar los objetos que me brinda
De la ventura la engañosa mano,
Convirtiéndose todos en pesares
Solo cogí terribles desengaños,
De dolores sin fin! ¡Oh Dios eterno.
Hasta cuando amarguras, hasta cuando!

(Llora.)

Escena II
Dicha y Colifa

Colifa: ¿Siempre, Zafira, a tu dolor postrada
Te ha de encontrar el alba suspirando?

Zafira: ¡Ah! sí, Colifa, desde aquel momento
En que el exceso de una aleve mano
Me arrebató del mundo cuanto amaba;
¿Qué quedó para mí en el desamparo
De esta vida infeliz, más que amargura
Y justas causas para eterno llanto?
Si bien mi esposo ante la lid sangrienta
Hubiese con la muerte tropezado
Haciendo el generoso sacrificio,
Que prefija el deber a un soberano
Cuando la patria pide que su sangre
Por salvarla derrame en holocausto,
Pudiera suceder me consolara
Superando a la pena mi entusiasmo;
Pero indefenso y de homicida saña
Víctima triste fue y abandonado
Bajo el puñal del asesino un día,
¿Su vida y mis contentos no acabaron
Sin verse el agresor? ¿De cuál delito
Acusarle pudiera el que inhumano
Con la tumba le unió…?

Colifa: Sea cual fuese
La causa ya del desastroso caso,
En tu desgracia compasivo el cielo
Se muestra a la verdad: hoy soberano,
De Mauritania, Barbarroja reina
Y entre pomposos vítores y aplausos,
Sube a ocupar el solio en que tu padre
A tu esposo sentó; de allí su mano
Te alarga sin cesar al himeneo
Y esta unión conyugal…